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jueves, 14 de mayo de 2020

CICLO VITAL DE LA FAMILIA




Entender a nuestra propia familia debería de ser una actividad importante en cada persona. El hecho de conocer de quiénes venimos, cuáles eran sus valores, sus características, cómo  solventaron sus problemas o sus crisis, nos puede guiar en nuestro mismo proceso evolutivo. 

Hay quienes afirman que en todas las familias se cuecen habas, en una manera de afirmar que ninguna familia está exenta de problemas. Yo misma comparto ésta idea, sin embargo, en términos generales, las familias se desarrollan bajo el esquema del ciclo vital propuesto por Haley. Claro, es importante revalorar las características propias de nuestras familias mexicanas, las cuales tienen muchos aspectos positivos, entre ellas: la cultura, valores y apego entre sus miembros.
Las etapas del ciclo vital que reconoce el autor, son las siguientes:
§  La formación de la pareja.
§  El nacimiento, crianza y formación de los hijos.
§  Los hijos adolescentes.
§  El re-encuentro o síndrome del nido vacío.
§  La vejez.
Familia, Los Niños, Padre, Madre, Playa, Sun
Cada una de estas etapas representa sus propios retos para sus miembros. Es de esperarse que cada individuo sea capaz de solventar las dificultades propias de cada una de ellas, y así poder “saltar” a la siguiente. Cuando esto no se logra, las personas requieren de un apoyo externo, generalmente de tipo psicoterapéutico, mismo que les puede ahorrar años de estancamiento y dificultades. En los artículos subsecuentes hablaremos de los retos de cada etapa, así que, esté al pendiente.

lunes, 11 de mayo de 2020

CICLO VITAL DE LA FAMILIA: LA FORMACIÓN DE LA PAREJA

Siguiendo con nuestro tema, “El Ciclo Vital de la Familia”  hablaremos hoy de la primera etapa identificada por Jay Haley denominado.

La formación de la pareja o etapa del galanteo. 

Ésta etapa está caracterizada por la búsqueda del adolescente de una pareja, en la cual, ambos jóvenes elegirán a su compañero(a) con base a aspectos familiares e influencias parentales que prácticamente ellos desconocen (es un proceso  inconsciente). Esta etapa involucra, a su vez, el enamoramiento, en la cual existen aspectos que cada uno de los miembros de la pareja “no ven”, es la etapa de “todo perfecto”.
  

Como aspecto crítico puede ser que en ésta etapa surjan problemas y dificultades a los cuales no se les presta la atención debida, y entonces, la joven pareja, pasa a la siguiente etapa con conflictos sin resolver.

El siguiente paso es la consolidación de la pareja a través del matrimonio. Es en el matrimonio donde se conjugan las ideologías de los cónyuges, las costumbres de ambas familias. Previo a ésta etapa es muy recomendable que tanto él como ella analicen su “contrato matrimonial” el cual involucra básicamente las expectativas de cada uno de ellos. 

En la mayoría de los casos, éstas expectativas no se hablan y cada cónyuge da por sentado que el otro sabía lo que el otro quería o necesitaba. Este periodo trae consigo la dificultad de compaginar toda ésta información “no hablada”, resolver los conflictos que pudieran presentarse, y pasar así a la siguiente etapa, de la cual hablaremos en el siguiente artículo.



CICLO VITAL DE LA FAMILIA: EL NACIMIENTO, CRIANZA Y FORMACIÓN DE LOS HIJOS

Con la llegada del primer hijo, se presentan nuevos retos para la pareja o para el adulto que no tiene una  pareja (en la mayoría de los casos, es la mujer).


En el caso de ser una pareja, la relación se convierte ahora en un triángulo, es decir, ahora son tres los que tienen que convivir y en ocasiones podrá salir excluido uno de los miembros. Quién se podrá sentir excluido es uno de los padres, dando origen a celos que, en un momento dado, podrán ser la causa de los primeros problemas ante la llegada del nuevo integrante.


Los nuevos padres requieren de reordenar su vida, sus reglas y sus actividades y tal vez se podrán dar cuenta que, los acuerdos a los que habían llegado anteriormente no eran lo suficientemente sólidos como para seguir adelante. El peligro es que la pareja comience a arreglar sus diferencias a través del hijo y éste se convierta en el centro del triángulo. Lo cual, podría ser causa de síntomas en éste último si la relación continúa así.

Para las madres que trabajan es difícil ésta etapa en el sentido de que, algunas tendrán que escoger entre continuar con su actividad laboral o dedicarse completamente a la crianza del hijo. En una sociedad donde la actividad de ama de casa no es reconocida, ésta labor, podrá afectar su autoestima. 

Finalmente, la madre pondrá en una balanza sus prioridades evaluando, a su vez, sus recursos personales y externos.  Tal vez, la pareja cuente con recursos adicionales, como la familia extensa, lo que podría ayudar, pero a veces, si no existen los adecuados límites y las reglas debidamente establecidas, éstos recursos (abuelos, tíos) pueden ser también una fuente de estrés.

En el caso de la madre soltera, tal vez no tenga la oportunidad de
escoger y será entonces la formadora de una familia monoparental, la cual presenta sus propios retos pero también oportunidades. En situaciones como ésta, la participación de los abuelos cobra importancia, con el rol de agentes activos de la educación del nieto. 

De igual manera, es importante que la madre defina los alcances de participación de los abuelos para evitar conflictos entre las generaciones.
De una cosa podemos estar seguros: con límites adecuados, comunicación y reglas explícitas, la educación del hijo (s) se realizará sin conflictos y sin síntomas.

CICLO VITAL DE LA FAMILIA: LOS HIJOS ADOLESCENTES. PARTE 2

Hablar de adolescencia implica muchas áreas, quisiera citar al Psicólogo Murray Bowen (1991) quien menciona que “ la familia es un sistema en la medida en la que el cambio de una parte del sistema va seguido de un cambio compensatorio de otras partes de ese sistema”. 


Esto quiere decir que la conducta de un miembro de la familia afecta o interfiere en la conducta de otros miembros de la misma. 

Generalmente quienes tienen más fuerza o mayor poder tanto personal como jerárquico en un sistema familiar, son las figuras parentales, de aquí que sea más fácil que ellos influyan en la conducta de sus hijos que viceversa.


Es decir, los conflictos de pareja de los padres, o cualquier otro conflicto de unos de ellos o de ambos, irremediablemente ejercerán una influencia en los hijos, ya sea en  su conducta, su rendimiento escolar, o sus hábitos.

A veces los conflictos familiares se prolongan y cuando éste sistema familiar llega a la etapa de los hijos adolescentes, es uno de ellos (el adolescente) el que comienza con el síntoma. Entonces, éste hijo adolescente es el que se comporta de una manera inapropiada para los padres o, incluso en el ámbito escolar comienza a presentar problemas, ya sea de conducta o de rendimiento, y entonces, los padres se preguntan ¿qué hacemos?


Generalmente los padres deciden canalizar al hijo adolescente a terapia psicológica, sin tomar en cuenta que su cambio o recuperación depende más del sistema familiar que del adolescente únicamente.

Por eso padres de familia, los invito a apoyar a sus hijos adolescentes y acudir con ellos a un tratamiento psicoterapeútico en lugar de mandarlos a ellos solamente, y a tener la apertura para ser los iniciadores de cambios positivos en su familia. Recuerden: ustedes, padres de familia son los primeros que pueden ayudar a sus hijos.

lunes, 3 de abril de 2017

EL CICLO VITAL: VEJEZ

La vejez se caracteriza por un declive gradual del funcionamiento de los sistemas corporales. En un estado de graduales cambios degenerativos, que involucran cambios psicológicos. Estos cambios psicológicos pueden ser positivos o negativos, según cómo lo observe la persona, según sus creencias personales, familiares y sociales. Esto quiere decir, que la vejez no necesariamente tiene que ser una etapa de angustia o sufrimiento. Depende de la persona cómo se considere a sí misma y cómo quiera vivir éste periodo.

Existen indicios de que nos afirman que al llegar a ésta etapa (65 años en adelante), es cuando el organismo siente o resiente el cuidado que se le dio en los años anteriores. No es lo mismo llegar a ésta edad con años previos de tabaquismo, sedentarismo y emociones negativas continuas. Los estudios actuales de neuroactivación cerebral nos confirman que la mayoría de las personas de la tercera edad pueden conservar sus capacidades físicas y psíquicas, especialmente si continúan ejercitando su cuerpo y su cerebro. El primero con ejercicios guiados o accesibles como la caminata, etc. y el segundo a través de actividades de atención, concentración, memoria, etc.

Generalmente lo que caracteriza éste periodo es la pegunta hacia sí mismo “¿he vivido cómo he querido?” “¿conseguí lo que me propuse?”, de alguna manera, el ser humano, comienza a replantearse lo que ha sido su vida y lo que ha hecho en el transcurso de la misma. Cuando éstas repuestas nos son satisfactorias puede venir lo que el Psicólogo Erikson denominaba “etapa de desesperación”, es decir, se puede sentir insatisfecho por sus logros y por ende desesperado ante el pensamiento de que ya no tiene tiempo suficiente para comenzar otra vida.

En éste periodo, de igual manera, el adulto mayor ha vivido pérdidas, de amigos, incluso de familiares, y esto lo lleva a plantearse a sí mismo la posibilidad de su propia muerte. También ha experimentado pérdidas en torno a su persona, posiblemente su salud no sea la mejor; en el campo laboral, seguramente ha experimentado la jubilación, y con esto, la baja autoestima. Incluso, en algunas familias, el adulto mayor ha perdido su independencia, debido a causas físicas o psicológicas y se convierte a sí mismo en una persona que depende nuevamente de sus familiares más cercanos. En el proceso de saber vivir la vejez mucho cuentan las actitudes y acciones de la sociedad que rodean a la persona.


También es importante mencionar que en ésta etapa se vive la dicha de ser abuelos, lo que le brinda al adulto mayor una oportunidad más de enseñar, de guiar y por supuesto de trascender. Es entonces cuando analizamos, si el adulto mayor ya no puede procrear, efectivamente sí puede seguir creando. Quiero citar nuevamente el Psicólogo Erikson (Erikson y Hall, 1987), quién afirmó:
“El paso a la tercera edad no pone fin a la generatividad (productividad) de una persona. A medida que la categoría de las personas mayores aumenta, éstas permanecerán implicadas en los asuntos del mundo durante mucho más tiempo.”

Contempla, entonces, a la tercera edad como un período más productivo y creativo que en el pasado –en el que un artista de 80 años, escritor o músico, ya no serán algo excepcional.


sábado, 25 de marzo de 2017

Efectos psicológicos de la primavera.

Con la llegada de la primavera, al igual que se observan cambios en la naturaleza, o en el ambiente, como lo es el aumento de la luz, también se pueden observar cambios en la fisiología del ser humano, como lo es el aumento hormonal. Se incrementa la producción de melatonina y serotonina. Y si bien este cambio puede traer mayor felicidad y alegría a muchas personas, también se correlaciona con el incremento de energía en otras áreas de la vida, como sería por ejemplo, el incremento del ímpetu sexual. Por supuesto, en parejas estables, se observa que la calidad de la relación y la gratificación del vínculo aumenta en ésta época.


Sin embargo, para muchas personas, puede ser un poco difícil la gestión de esta carga energética y puede traducirse en impulsividad. Estudios de redes sociales han confirmado que es durante la primavera que las parejas se disuelven, aumentan los eventos de infidelidad y de discusiones por temas menores que al no procesarse debidamente llegan a desencadenar en rupturas. Por lo que la búsqueda de apoyo profesional, puede convertir esta experiencia en una gran oportunidad de crecimiento personal para las parejas involucradas.


De igual manera, las dificultades y malos entendidos aumentan, y con ello el uso de la agresividad. De aquí que la recomendación a la población en este aspecto pudiera ser el ejercicio o la práctica deportiva durante esta época del año.

En los adolescentes la actuación impulsiva suele ser más recurrente por lo que se recomienda aumentar la guía y supervisión de los padres. Así como propiciar la comunicación con ellos y estar al pendiente de sus cambios de ánimo.

Por otra parte, el adulto joven puede ser más proclive de padecer accidentes, especialmente en aquellos que combinan la impulsividad con la actitud en extremo optimista. Para ellos, los entrenamientos en inteligencia emocional pueden ser los más recomendables. Aprovechar su energía, tal vez en una actividad emprendedora puede resultar muy positivo.

Y para todos, el entrenar nuestra mente y nuestras emociones, seguro nos prepara para cualquier época del año.

sábado, 11 de marzo de 2017

FAMILIAS EN RIESGO


Las familias en riesgo, son aquéllas que, por sus propias características y especialmente por sus pautas de relación, están en riesgo de generar hijos con problemas de adicciones, ya sea alcoholismo o drogadicción. Se ha encontrado que el principal factor de riesgo se encuentra en las pautas educaciones que siguen los padres especialmente por su miedo a generar conflictos internos debido a una eminente incapacidad para resolverlos.

Entre las principales acciones de riesgo que pueden cometer los padres, están las siguientes:

·Complacer en todo a los hijos. Con el pretexto de evitarles sentimientos de frustración “a tan tierna edad”, los padres pueden caer en la trampa manipulativa de los hijos que consiste en lo siguiente: el niño llora, los padres complacen. Esto es muy peligroso, ya que un niño que ha aprendido que consigue sus objetivos a través de éste método, manipulativo por cierto, cuando se convierta en un adolescente, habrá creado otras estrategias similares y más peligrosas, como son el enojo prolongado hacia los padres o las amenazas de abandono a la familia.



·Evitar que tengan una vida organizada, hábitos y actividades recreativas productivas. Un niño o un adolescente que pasa su tiempo libre viendo televisión o jugando los famosos videojuegos, está creciendo sin una estructura de implementación de sus propios límites. Pensemos que el establecimiento de límites, hasta los 6, 7, 8 años es una función paterna, posterior a ésta edad, el niño debe ser capaz de programarse a sí mismo actividades, controlar su tiempo y tener conductas de autorresponsabilidad, como sentarse a hacer su tarea sin que los padres se lo exijan o sin que se genere una guerra familiar para que el niño(a), decida sentarse a cumplir con sus deberes.


·Y, por supuesto, la pérdida del liderazgo de los padres. Una familia estará en grave riesgo cuando los hijos buscan fuera de casa los personajes a quienes admirar. Cuando se ha perdido esto de que “mi papá es el mejor” y cuando la influencia de otras personas es más fuerte que la de los padres. Hablemos que los padres deben ser líderes no importa la edad de los hijos. Así que, padre o madre, les recomiendo que no pretendan ser amigos de sus hijos, pueden comprenderlos, y fomentar la comunicación, pero nunca como amigos, ustedes son padres y como tales fungirán como guías. Sus hijos ya tienen o tendrán muchos amigos(as), pero figuras parentales solamente a ustedes. Los hijos se sentirán mejor sabiendo que tienen guías y líderes que siempre los amarán, y que nos los lastiman sino que los educan, de lo contrario, estarán criando hijos con riesgo de caer en el alcoholismo y la drogadicción.

martes, 7 de marzo de 2017

CICLO VITAL DE LA FAMILIA: LOS HIJOS ADOLESCENTES

La familia con hijos adolescentes presenta a su vez nuevos retos. 

Generalmente coincide con la etapa de mayor productividad de los padres, es decir, su crecimiento profesional.

Existen culturas donde el inicio de la adolescencia marca también el inicio de la independencia de los hijos, siendo éstos a su vez promotores de ésta necesidad de desapego. 

Sin embargo, es una etapa en la cual los chicos requieren de supervisión y de modelos de identificación positivos y, si las figuras paterna, materna o el tutor, no fingen como tales, precisamente por la dedicación a su crecimiento profesional,  entonces, el mayor riesgo es que, ése chico(a) adolescente obtenga dicha identificación de otras figuras, en éste caso no parentales.  

La buena noticia sería que pudiera identificarse con algún personaje sano y positivo, como algún deportista, la mala noticia sería que escogiera modelos negativos que lo inciten al alcohol o a las drogas. 

Aquí sería importante resaltar que, cuando un chico escoge una figura negativa también hay responsabilidad en la familia. Hay veces que los padres dirán “son los amigos los que le dan un mal ejemplo” sin embargo, podríamos preguntarnos ¿porqué el chico adolescente escogió precisamente esos ejemplos negativos?

Es difícil aceptarlo, pero esa elección es un síntoma de que algo pasa en la familia. Tal vez sería el momento de que los padres dieran un respiro a su vida profesional y personal y se pregunten “qué necesitamos mejorar”.

Otro de los peligros de ésta etapa es que los padres impidan el alejamiento o desapego de los hijos, retardando así su independencia. 

Sin embargo, es importante mencionar que lo ideal es, como padres, orientar la educación hacia la interdependencia, es decir, fomentar su independencia pero con valores internos y apego a ciertas costumbres familiares, mismos que, finalmente, forman parte de la célula de nuestra sociedad: la familia.

lunes, 27 de febrero de 2017

PORQUÉ NUESTROS AMIGOS SON NUESTROS AMIGOS

¿Por qué nuestros amigos, son precisamente eso? 
¿Nuestros amigos?

Desde los primeros años de vida, podemos observar que los niños al acudir al jardín de niños comienzan a elegir a sus amiguitos, ya expresan preferencias acerca de con quién relacionarse y con quién no. A partir de los seis años, sus preferencias han sido más definidas, ya comienzan a tener “el mejor amigo” o “los mejores amigos” con quienes comparten gustos, en juguetes, programas de televisión, etc., pero con quienes comparten principalmente una habilidad importantísima para su desarrollo posterior: la imaginación. A través de éste proceso los niños encuentran en sus amigos a personitas cómplices de sus fantasías, a través de las cuales resuelven sus preocupaciones y dan solución a sus angustias (sí querido lector, los niños se angustian por lo que escuchan y ven en sus hogares). Estos pequeños cómplices continúan a lo largo de varios años, pasarán por la etapa del Club de Tobi, que se caracteriza por la búsqueda de amistades del mismo género y rechazo del contrario; se festejarán triunfos, tanto escolares como deportivos y serán tan importantes para ellos como su propia familia, ya que con ellos comparten su mundo alternativo, el de la fantasía.
Un día los chicos  finalizan sus estudios de primaria, y, en algunos casos cambiarán de escuela, en otros no, sin embargo, todos los chicos, pasarán a otra etapa, una etapa en la cuál la búsqueda de amistades se hará hacia modelos de admiración. Tanto en secundaria como en preparatoria,  el ser humano busca relacionarse y estar cerca de la persona que admira, ya sea por su trato, su forma de vestir, su forma de hablar, de caminar, etc., podemos decir que el chico(a) busca una identidad propia al tratar de parecerse a otros. Es aquí donde pueden incorporar una personalidad que tal vez a papá o a mamá no le agrede del todo, sin embargo, a través de sus amistades el chico(a) está tratando de comunicarse, tal vez comunique rebeldía o desacuerdo hacia su ambiente familiar, o tal vez comunique deseos o expectativas como convertirse en un campeón del baloncesto o del futbol. En fin, las amistades siguen siendo vínculos importantes, pero ahora acerca de la expresión misma del ser humano.
Sin embargo y a  partir de los dieciocho años en adelante, los amigos son el espejo de la propia personalidad. Son otras personas, iguales a nosotros, con quienes nos sentimos en plena confianza, tal vez de reír, de contar nuestras preocupaciones, nuestros éxitos, nuestros deseos, pero sobretodo de compartir. Compartir lo más íntimo de nuestro ser y seguir desarrollando ésta habilidad con la cual nos integramos con otros: la imaginación. Cuando platicamos con nuestras amistades, contamos nuestros anhelos, nuestro ideal de la vida y así comenzamos a crear nuestro mundo.
Todavía en la edad adulta podemos ver la repetición del Club de Tobi, cuando varios matrimonios amigos se reúnen, ellos por un lado, ellas por el otro. Tal vez nuestras amistades en la vida adulta tengan un poco de todo: nos escuchan, nos ayudan a seguir imaginando, las admiramos y también tienen algo (o mucho) de nosotros.

Por eso las queremos, las cuidamos y ojalá el 14 de febrero no sea el único día del año que le digamos a un amigo (a) cuán importante es para nosotros o cuán importante ha sido a lo largo de nuestra vida. Y si tú, querido lector, tienes un amigo, eres muy afortunado, y si los has dejado atrás, tal vez sea el momento de recuperarlos o fomentar nuevos vínculos con nuevas personas.  Recuerda, las amistades llegan en cualquier etapa de nuestra vida y nos siguen ayudando en nuestro desarrollo emocional.

lunes, 29 de junio de 2015

LEALTADES FAMILIARES



Ha transcurrido mucho tiempo desde que las familias de antaño decidían el
matrimonio de sus hijos, con el propósito de garantizar la riqueza de los descendientes y/o el linaje de los mismos. Los matrimonios estaban arreglados y los participantes no tenían otra opción que aceptar su destino. Terminaban compartiendo su vida con una persona con la que probablemente nunca tuvieron nada en común, o con la que probablemente si hubieran podido decidir, no hubiera sido su elección. Pero, ¿qué fuerzas inconscientes convencían a la pareja de aceptar una unión arreglada? Las mismas fuerzas inconscientes que hoy en día siguen moviendo a miles de personas para aceptar que otros decidan por ellas. 

Solamente que hoy en día es más difícil aceptar una condición de esta naturaleza.
Pero sucede... sucede en las familias donde se "obliga" a los jóvenes a estudiar determinada carrera, "porque en esta familia todos han sido abogados o médicos y esas carreras son las que te darán riqueza y status". O al contrario, "ni pienses que vas a ser abogado, porque en esta familia nadie estudia esa carrera".


Sucede cuando se les "recomienda" estudiar en determinada institución porque toda la familia se ha formado ahí, y "tú no vas a ser la excepción",
Sucede cuando se les designa para continuar con el negocio de la familia y no se les permite trabajar en lo que ellos quieren.
Sucede cuando se les prohíbe casarse con un extranjero. “porque te vas a ir del país y eso no está permitido en esta familia".
Sucede cuando no se pueden casar hasta que todos sus hermanos tengan una carrera; sucede cuando tampoco está permitido casarse si el mayor de los hermanos (as) sigue soltero (a). "porque si lo saltas se va a quedar soltero (a) por tu culpa".

Sucede incluso cuando no está permitido ser más feliz o más próspero que los demás miembros de la familia.
Sucede cuando hay deudas emocionales entre los miembros, del estilo " yo me sacrifiqué por ti, ahora tú tienes que sacrificarte por mí".


Entonces, sigue sucediendo y sucede porque existe ésta energía que en la mayoría de los casos es inconsciente y se denomina lealtad familiar.

¿Solución? Sí la tiene. Una solución sistémica contempla las necesidades y emociones de todos los miembros de la familia y por supuesto provee de nuevos mecanismos de solución.

Soluciones por supuesto integradoras y bajo el esquema de ganar-ganar.

martes, 8 de abril de 2014

FAMILIAS RECONSTRUIDAS

Hablar de la familia es un tema muy extenso, complejo e interesante; abordar las características propias de la familia mexicana, lo es aún más. Lo que se considera importante remarcar es que existen varios tipos o estilos de familias, todas válidas y sin duda, algunas de ellas funcionales y otras disfuncionales, según sus reglas, su estructura, sus límites, sus roles, etcétera.  Entre los  tipos o modelos de familias podemos mencionar los siguientes: las familias con varios hijos, las familias con un hijo, las familias monoparentales que son las que tienen un solo progenitor ya sea padre o madre, las familias separadas y las familias reconstruidas.

Las familias reconstruidas son aquéllas formadas por la unión de dos progenitores y sus hijos provenientes de uniones anteriores, o de un progenitor con sus hijos de un matrimonio previo y los hijos de la actual unión. Este tipo de familia, si bien ha aumentado en número, debido, de igual manera, al elevado número de divorcios, representa hoy en día, una forma de vida con sus respectivos retos. El más grande reto que estas uniones representan es el manejo de la lealtad por parte de los hijos, especialmente si continúa la relación con su respectivo progenitor biológico. Es por esto que podemos mencionar algunos lineamientos que pueden servir para lograr el éxito en una familia reconstruida.
1.   Es importante establecer reglas de igualdad en la familia hacia cada de los miembros. Ejemplo: si a los hijos de él se les permiten determinadas concesiones, de igual manera será para los hijos de ella.
2.   Permitir a los hijos continuar con la relación hacia los miembros de la familia extensa del otro progenitor. Recuerde: todas las redes de apoyo que usted pueda generar en sus hijos son importantes.
3. Respetar la comunicación entre los miembros de la familia extensa o la comunicación con el “otro” progenitor. Ejemplo, si sus hijos salen a convivir con su padre biológico, al regresar evite preguntar todo lo que hablaron con él. Permita que sus hijos le comuniquen libremente lo que desean comunicar. El obligarlos a ejercer “lealtad” llega a ser un factor de mucha presión en los hijos, ya que siempre buscarán estar bien con ambos.
4.   Busquen actividades en las que todos los miembros de la nueva familia puedan convivir, pero respeten los tiempos y momentos en que los hijos necesiten convivir con su “otra” familia sin que esto sea visto como algo malo o desleal al nuevo grupo familiar.

Y recuerde, una familia reconstruida puede ser muy funcional y a veces solamente se necesita una breve orientación para lograrlo.


LA FAMILIA COMO PROYECTO DE VIDA

Mucho se ha hablado de realizar un proyecto de vida personal, alrededor de nuestros intereses profesionales y talentos, sin embargo, poco se ha manifestado acerca de que la familia, como tal, también es un proyecto de vida, e incluso un proyecto en el cual descansa el presente y el futuro de una sociedad.

En números anteriores expresé la problemática que existe en torno a la violencia escolar, y en éste número pretendo conjugar dicha situación con el proyecto de vida familiar ¿De que manera? 

Estableciendo y dejando en claro que, cuando los padres de familia en realidad están comprometidos con la educación de sus hijos, serán los primeros que no dejen en las manos de los docentes toda la responsabilidad de convertir a sus hijos en seres productivos y con valores. Los principales responsables  de brindar valores somos los padres, pero, ¿algunos realmente comparten ésta idea? O siguen pensando que “para eso mando a mis hijos a la escuela”. Tener a la familia como proyecto de vida implica, en primer lugar, comprender que vamos a ser co-responsables de la educación de los hijos y no solamente el entorno educativo lo es. Incluso sería prudente preguntarse ¿en verdad los docentes poseen todas las competencias personales y valores humanos como para dejar en sus manos el crecimiento emocional de todo sus alumnos? Yo creo, personalmente que no, creo que podemos hacer equipo con ellos y compartir la responsabilidad de los educandos.
Por otra parte, y con relación al tema de la familia, observamos que en varios grupos familiares  (según las estadísticas) el modelo tradicional de familia, ha
cambiado y está cambiando, lo cual representa un reto mayor para los progenitores. Existen autores que manifiestan que los adolescentes, en la actualidad están creciendo sin valores o sin una supervisión cercana, cuando es una etapa crucial del desarrollo y requieren ser orientados. Muchos adolescentes, en su búsqueda de identidad, buscan copiar o imitar los modelos estadounidenses de sus iguales y pretender vivir con exagerada libertad a una edad temprana, y lo que es más complejo, es precisamente que nuestra idiosincrasia no está preparada para “aventar” al mundo adolescentes que se hagan responsables de ellos mismos. 

Así que, tener a la familia como proyecto de vida, implica, ser observadores y custodios de la:
  • Educación y transmisión de valores a las nuevas generaciones. 
  • Observar la salud y promover hábitos de higiene en los hijos.
  • Contribuir en la formación de su carácter.

Y tal vez, usted, querido lector, quiera profundizar en el tema o añadir más aspectos a su propia lista personal y/o familiar.

Finalmente, quiero finalizar expresando que, tener un proyecto de vida familiar es un arte, un arte porque es importante establecerlo, llevarlo a cabo, pero nunca olvidarnos de quiénes somos, a dónde vamos, a dónde queremos llegar como seres humanos y como sociedad.

PROYECTO DE VIDA Y PROSPERIDAD

“NUESTRO DESTINO PROVIENE EN ÚLTIMA INSTANCIA DE LOS NIVELES MÁS PROFUNDOS DEL DESEO Y TAMBIÉN DEL NIVEL MÁS PROFUNDO DE LA INTENCIÓN. AM...