

Y de generación en generación, se vive
una falta de autoestima, un estado de indefensión hacia la situación y un miedo
a ser rechazada. Todo esto ha
llevado a muchas mujeres a construirse un mundo en el cual tiene que
aceptar las conductas de violencia.
De aquí que lo importante sea la aceptación de que la violencia no es solo golpear y dañar sino que existen otros tipos de violencia como la psicológica que tal vez no sea tan reconocida pero que daña igual que los golpes.
De aquí que lo importante sea la aceptación de que la violencia no es solo golpear y dañar sino que existen otros tipos de violencia como la psicológica que tal vez no sea tan reconocida pero que daña igual que los golpes.
Dentro de este tipo de violencia tenemos: El control, que se ejerce
cuando se le impide salir, y se le impide socializar, Es decir, aislar a
una mujer de su familia o de sus amistades.
La violencia económica. Cuando la mujer
no decide cual será el destino del dinero que ella misma generó.
Y la violencia patrimonial, cuando la víctima ve afectados o anulados sus bienes. Y escucha justificaciones tales como Te estoy enseñando, te estoy educando, te hago entrar en razón, te ayudo a proteger, no te hace falta nada, etc.
Entonces, La mujer que vive en un
ambiente violento se adapta porque ha aceptado el abuso de poder. Junto a este
rasgo, y como consecuencia del dominio, aparece la dependencia hacia el
agresor.
Empezar por aceptar esto, sería un buen comienzo.
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